Top 10 Myths about True Will

Los Top 10 Mitos de la Voluntad Verdadera

Los Top 10 Mitos de la Voluntad Verdadera

by IAO131, translated by Enmanuel Hidalgo Infante

Note: The original essay, ‘Top 10 Myths about True Will”, can be found in the original English in Fresh Fever From the Skies and online.


Haz tu voluntad será el todo de la Ley.

El concepto de la “Voluntad Verdadera”, o simplemente “Voluntad”, es fundamental para la Ley del Thelema, ya que nuestro lemas son “Haz tu voluntad será el todo de la Ley” (AL I:40), “No tienes otro derecho que hacer tu voluntad” (AL I:42) y “no hay ley más allá de Haz tu voluntad” (AL III:60). Thelema después de todo significa “Voluntad”.

Por ser la Voluntad un tema tan central en la Thelema, existen muchas ideas falsas al respecto que limitan nuestra comprensión, así como también nuestro potencial para hacer y manifestar nuestras Voluntades. Muchos de estos mitos y conceptos erróneos están altamente relacionados entre sí, pero son diferentes en su énfasis o enfoque; esta lista no pretende ser exhaustiva o extensa, sino que persigue dirigirnos hacia una mayor reflexion y claridad sobre la noción de la Voluntad. Básicamente, es una lista corta que intenta desafiar algunos de los conceptos erróneos más comunes respecto a la Voluntad con el fin de poder saber y cumplir con nuestras Voluntades de manera más libre y alegre.

1) La Verdadera Voluntad se encuentra en un punto determinado en el tiempo.

El primer mito es que la Verdadera Voluntad se descubre durante un evento discreto o en un cierto momento de la historia. Esto quiere decir que Usted desconoce su voluntad, pero quizás en el futuro es posible que al tener algún tipo de conocimiento o experiencia, de repente llegue a saberla. Sin embargo, Crowley nos informa de que “La voluntad no es más que el aspecto dinámico del ser…”(Liber II). En este sentido la voluntad no es más que una expresión de nuestra naturaleza. Por lo tanto, así sea de forma pobre o incompleta, nuestra naturaleza no puede sino ser expresada de alguna manera, lo cual implica que: Siempre hacemos nuestra voluntad hasta cierto grado, pero también es cierto que siempre podemos hacerla “mejor” de forma tal de poder cumplir con ella con major plenitud y conciencia. Incluso teniendo una repentina alteración de la vision de la naturaleza de nuestras Voluntades, esto no querrá decir que este entendimiento no pudiese necesitar ser cambiado o revisado en el futuro.

2) La Verdadera Voluntad es algo que se puede encontrar en un futuro distante.

Relacionada con el primer mito, es la idea de que la Verdadera Voluntad no se encuentra en el presente, sino en un momento futuro. Es decir, uno piensa: “No conozco mi Voluntad ahora, pero por suerte la encontraré en el futuro. A pesar de ser perfectamente razonable el creer que el conocimiento o entendimiento de la Voluntad de uno se puede incrementar en un futuro, siempre estamos haciendo nuestra Voluntad. Es decir, la Voluntad no puede ser “encontrada,” pero nuestra conciencia y entendimiento de la misma, pueden ser incrementados. Al ver la Voluntad como algo que radica en el futuro extinguimos el potencial que tenemos para cumplirla efectivamente en el momento presente.

Podemos lamentar nuestras circunstancias, deseando que “si supiésemos nuestra voluntad…” todo estaría bien, en lugar de trabajar con nosotros mismos en el presente para ser más plenamente conscientes y estar contentos con lo que ocurre en ahora. Es decir, nuestros propios conceptos de la Voluntad como algo distante, nos roban la oportunidad de ver lo que ya es: todos somos estrellas (AL I:3) y Hadit, la llama de nuestras Voluntades, siempre está en el centro de nuestro Ser (AL II:6). Es nuestra tarea o deber encontrar la manera de trabajar con nosotros mismos y con nuestro entorno con el fin de manifestar plenamente esa verdad inherente que todos llevamos por dentro.

3) O estás haciendo tu voluntad, o no la estás haciendo.

El language utilizado respecto a la Voluntad es a menudo “digital” en el sentido de que hablamos de ella en los términos de “encendido o apagado”, “on u off”.  Creo que es más eficaz y exacto ver a la voluntad en términos “analógicos”, es decir en cierto grado siempre estamos haciendo nuestra voluntad. Normalmente el lenguaje de la “Verdadera Voluntad” implica este tipo de dicotomía digital de verdadero o falso. En contraste, la idea de la “voluntad pura” es una cuestión de grados. Una Voluntad totalmente “pura” es Voluntad al 100% sin aditivos o contaminantes, al igual que el jugo puro es 100% jugo – no hay connotación moral alguna. Podemos (para el bien de la explicación) decir que no estamos haciendo el 100% de nuestra Voluntad, pero por lo menos cumpliendo con el 30% u 80% de nuestro potencial en un momento dado. Esto pone la responsabilidad sobre nosotros mismos para promulgar nuestra voluntad de la forma más completa y “pura” posible. Esto también implica que no necesitamos pensar en los demás en función de que si hacen o no hacen sus Voluntades; más bien, todo el mundo ya la está haciendo de una forma u otra y todos podemos participar en un esfuerzo más intencional para acercarnos la ideal Voluntad al 100%.

4) La verdadera voluntad es una sola cosa que no cambia.

El lenguaje utilizado respecto a la Voluntad también implica que la misma es una sola cosa, por ejemplo, “Es mi Voluntad ser un doctor.” De hecho, esta idea de que la Voluntad es una carrera en particular es uno de los ejemplos más comunes de este mal entendimiento. Un ejemplo de como Crowley hablaba de este tema se simplifica en la frase, “para cada uno llegará el conocimiento de su voluntad infinita, por lo que uno es un poeta, un profeta, un trabajador del acero, u otro del jade” (De Lege Libellum). El error se produce en la adopción de la idea de “Voluntad = la carrera ideal” de forma literal, más que metafórica. Es decir, una carrera es una metáfora de lo que Usted hace con su vida, que idealmente encaja con sus inclinaciones, talentos y aspiraciones. Es evidente que la Voluntad no está confinada a una sola carrera – especialmente hoy en día cuando la mayoría de la gente en promedio, tiene multiples carreras en el transcurso de sus vidas –  como es notorio en el caso de la vida de Crowley. No sería correcto afirmar que la Voluntad de Crowley era la de ser un poeta, porque se dejaría de lado que era un mago; no será correcto decir que la Voluntad de Crowley era la de ser un escalador de montañas, porque sería descuidar que era un jugador de ajedrez, etc. De hecho, la Voluntad es – como mencioné anteriormente – “el aspecto dinámico del ser…”(Liber II). Es dinámica, es decir, se encuentra en constante movimiento. Crowley refuerza esto cuando escribe que “la naturaleza de el Ser Verdadero es moverse continuamente. No debe ser entendida de forma estática, sino como algo dinámico, no como un sustantivo, sino como Verbo” (deber). Esta dinámica natural de la Voluntad es indicada implícitamente en el lenguaje que la describe como “Movimiento.” Como cuando Crowley escribe que la Voluntad es “el Verdadero movimiento de tu más profundo Ser” (Liber Aleph, capitulo 9).

5) La Verdadera Voluntad puede ser encapsulada en una frase.

En conexión con las anteriores nociones erróneas, está la noción de que la Voluntad puede ser encapsulada en una frase. Puesto que la Voluntad es dinámica, su naturaleza es “Ir a”, ninguna frase puede encapsularla completamente. Es cierto que existen ciertos beneficios cuando se es capaz de encapsular la Voluntad de uno en una sola oración como para tener un estándar conscientemente articulado que nos permita distinguir si un determinado curso de acción es expresivo o inhibitorio de la Voluntad. Por ejemplo, se podría formular la Voluntad como: “Es mi Voluntad que mi cuerpo sea saludable”, lo cual puede servir como un estándar de ayuda que conduzca a determinar que el consumo de comida chatarra no es parte de la Voluntad (para todos los fines prácticos). Dicho esto, tiene que entenderse que la Voluntad sobrepasa en ultima estancia la articulación verbal. Como se dice, “También la razón es una mentira; porque hay un factor infinito y desconocido; y todas sus palabras son sesgadas” (AL II:32). La Voluntad es supra-racional en la medida que no puede ser descrita con precision o por medio de las facultades de la razón y el pensamiento. Como Crowley dice, “[La mente] debe ser una maquina perfecta, un aparato para representar el universo con exactitud e imparcialidad a su amo. El Ser, su Voluntad y su Aprehensión, deben estar más allá de ella.” (Nuevo Comentario a AL II:28). La mente con sus pensamientos y razón es simplemente una parte del propio Ser; la Voluntad es el Verbo de todo nuestro Ser, de tal forma que una pequeña parte no puede comprender o abarcar el Todo.

6) La Verdadera Voluntad requiere una experiencia mística.

En relación con el Mito #2, existe una tendencia a creer que el conocimiento de la Voluntad viene con algún tipo de experiencia mística, sea visto (o concebido) como un conocimiento y conversación con el Santo Ángel guardian, iluminación, el cruce del abismo, o cualquier otra cosa. Aunque podríamos decir que ese conocimiento y conversación (u otras experiencias místicas) podrían ayudar a clarificar la Voluntad y deshacerse de alguno de sus obstáculos tales como el egoísmo excesivo, la Voluntad siempre esta presente y siempre se puede trabajar en cierta medida. La noción de la Voluntad que solo se conoce a través de experiencias místicas, deja de un lado el hecho de que también hay formas simples, directas y “mundanas” en la que podemos trabajar con nosotros mismos y hacer nuestras Voluntades de manera simple y sencilla. Por ejemplo, uno puede darse cuenta que cierta relación ya no funciona por causar constante agitación, sufrimiento, amargura y resentimiento. Uno podría darse cuenta de que para poder hacer su voluntad plenamente, se necesita poner fin a la relación. “O amante, si tu quieres, vete!” (AL I:41). Hay muchas cosas en nuestras vida que conocemos y que en algún nivel pueden ser modificadas para así poder promulgar nuevas Voluntades con plenitud. Tales como la eliminación de ciertos hábitos que ya sabemos que son problemáticos. Puede ser algo tan simple como “ver menos television” o algo tan concreto como “dejar el opio” o algo más sutil como “ser menos dependiente de expectativas” o más generales como el “ser más conscientes y menos emocionalmente reactivos.” Hay muchas formas de trabajar con nosotros mismos que están disponibles para todos, sin la más mínima experiencia o inclinación mística. Aún más preocupante, es la creencia de que alguna experiencia mística en el futuro puede ser utilizada como excusa o “by-pass espiritual” para evitar lidiar con estas cuestiones “mundanas”, tales como las emociones no procesadas o hábitos no deseados.

7) Tener éxito es la Voluntad de todos.

Una creencia generalizada entre los Thelemitas es de que existe un “verdadero Thelemita” o “Thelemita ideal”. Otro artículo explica con mayor profundidad porque esto es un error. Pero en fin, este error se basa en las ideas preconcebidas sobre lo que es “correcto” e “incorrecto” para otras Voluntades, cuando todo el fundamento de la Thelema se sostiene en la idea de que cada individuo es único. Una manifestación de esta idea preconcebida sobre lo que es “correcto” es la idea de que todo el mundo debería estar tratando de alcanzar el “exito”, es decir, lograr algún tipo de gnosis místico o la iluminación. De hecho, el Libro de la Ley especifica esta misma línea su máxima central: “Quien nos llame Thelemita no obrará mal, si se adentra en la palabra. Pues hay en ella Tres Grados, el Ermitaño y el Amante, y el hombre de la Tierra. Haz tu voluntad será el todo de la ley” (AL I:40). Esto se explica con más detalle en ‘la Vision y la Voz’ cuando se dice, “El hombre de la tierra es el adherente. El amante da su vida en su trabajo entre los hombres. El ermitaño va solitario, y solo da de su luz a los hombres.” No es la Voluntad inherente de todo el mundo convertirse en ermitaño y alcanzar las alturas de la iluminación espiritual – aunque puede muy bien ser la Voluntad de alguien el alcanzar estas cosas. Más claramente se dice en el Libro de la Ley, “la Ley es para todos” (AL I:34). Esta insistencia en que todo el mundo tiene que alcanzar el “éxito” puede decaer fácilmente en una forma de altivez espiritual que es contraria al espíritu de Libertad que impregna la Ley.

8) Su Voluntad no tiene nada que ver con los demás.

Es típico concebir la Voluntad como algo inherente a la persona que no tiene nada que ver con otras personas o circunstancias. Creo que esto es simplemente un fallo del lenguaje usado para describir la Voluntad en lugar de la realidad. Todos estamos inmersos en una interconexión de fuerzas – somos todas las estrellas en la web del espacio infinito – y no solo afectamos, sino que somos afectados por todo los que nos rodea: “sus acciones no solo afectan a lo que él llama él mismo, sino que también a todo el universo” (Liber Librae). En vista de que la Voluntad es el aspecto dinámico de nuestra Naturaleza, la misma debe adaptarse inherentemente a la situación en la cual se encuentra. Crowley habla de esto cuando escribe que la Voluntad es “nuestra verdadera órbita, como es marcada por la naturaleza de nuestra posición, la ley de nuestro crecimiento, el impulso de nuestras experiencias pasadas.” (Introducción del Liber AL). Nuestra “posición” cambia constantemente y la Voluntad es marcada en parte por la naturaleza de la misma.

Nuestra “posición” implica nuestro medio ambiente y las personas que nos rodean. Prácticamente, toda articulación de la Voluntad – ya sea provisional o tentativa – debe incluir tanto al medio ambiente así como a las demás personas de alguna manera. El decir “es mi Voluntad el comer menos” envuelve la comida del medio; el decir “es mi Voluntad ser amable” envuelve la amabilidad hacia los demás; el decir “es mi Voluntad promulgar la Ley de la Thelema” envuelve aquellos ante los cuales la estas promulgando, etc. Incluso el decir “es mi Voluntad obtener conocimiento y conversación con mi Santo Ángel Guardián” necesariamente requiere que Usted cree un entorno propicio para alcanzar tal objetivo. De hecho, una de las mejores lecciones se obtienen al estar en sintonía con el entorno y con quienes le rodean en lugar de ignorar su importancia e impacto. Si está recibiendo mensajes en forma de dificultades innecesarias o de cualquier otro tipo, es quizás una lección Usted altere la forma en que se está adaptando a su entorno, en lugar de insistir con más fuerza en hacer las cosas a su manera y atropellar a los demás.

9) La Verdadera Voluntad implica que Usted estará libre de sufrimientos.

La idea de la Verdadera Voluntad conduce con frecuencia a nociones utópicas poco realistas respecto a lo que la Voluntad implica. La idea de que hacer la Voluntad propia nos libera del sufrimiento es irrealista en multiples niveles. En primer lugar, el sufrimiento es inherente a la existencia de alguna forma u otra ya que nos enfermamos, sufrimos perdidas, nos hacemos viejos, tenemos lesiones y morimos. Siempre encontraremos alguna forma de resistencia o dificultad en nuestras vidas. Esto no debe ser visto como una especie de señal de fracaso en el intento de hacer tu voluntad, más bien estas inevitables ocurrencias de sufrimiento, resistencia y dificultades son los medios por los que aprendemos y crecemos. Como esta dicho, “Tu, que pasas por pruebas y dificultades, regocíjate a causa de ellos, porque en ellas radica la Fuerza, y por medio de ellas se abre una via hacia la Luz… mientras más grande la prueba, mayor será el Triunfo” (Liber Librae). Esta idea de que “hacer tu Voluntad equivale a no sufrimiento” también se basa en la noción de que la Voluntad es una cosa u otra (“on u off”) como mencioné en el Mito #3: Incluso si estamos en el modo de Voluntad al 100%, después de un tiempo, todos hacemos un paso en falso, encontramos dificultades imprevistas o simplemente nos “resbalamos” y no hacemos lo mejor que podemos. Por otra parte, el deseo de estar libre de sufrimiento, es en cierto sentido, una idea del Viejo Eón: los Thelemitas no persiguen trascender el mundo material, salvarnos del Samsara, ni tampoco evitar el sufrimiento. Nosotros aceptamos la realidad tal como es sin insistir en que la misma se debe ajustar a nuestros ideales a priori en cuanto a “como debería ser el mundo.” Aceptamos el sufrimiento y la dificultad en la vida como “la Salsa picante al Plato del Placer” (Liber Aleph, capitulo 59). Creo que es más acertado decir que hacer la Voluntad propia significa que Usted será libre de una gran cantidad de sufrimiento innecesario. Gran parte de nuestros sufrimientos no es inherente ni necesario, sino que nosotros, por nuestros malos hábitos y conceptos erróneos, nos sometemos a la dificultad, que podría evitarse en gran parte o en su totalidad, si nos volviésemos más conscientes y en sintonía con nuestra Voluntad.

10) La Verdadera Voluntad significa que Usted estará libre de conflictos.

En relación con el mito anterior existe la noción, de que hacer nuestra Verdadera Voluntad nos hará libre de todo conflicto. Esto se basa generalmente en el hecho de que en el Libro de la Ley se dice, “no tienes otro derecho que hacer tu voluntad. Has eso, y ninguno dirá no” (AL I:42-43) y Crowley escribió que “[la Ley] parece implicar una teoría de que si cada hombre y cada mujer hiciese esto – su Verdadera Voluntad – no habrán choques” (Liber II). Pero siendo realistas, siempre habrá gente que “dirá no” sin importar en que medida Usted está haciendo su Voluntad, y siempre habrán “choques”. El verdadero problema se origina en la mera idea del “choque”: Si choque implica conflicto interpersonal en forma de desacuerdos y discusiones, entonces el mismo no tendrá fin, al menos que todos nos convirtiéramos en autómatas irreflexivos, lo cual ciertamente no es la meta de la Ley de la Libertad. Al igual que en el mito anterior, creo que es mas acertado decir que el hacer nuestra Voluntad significa que Usted estará libre de gran cantidad de conflictos innecesarios. Gran parte de nuestro conflicto con los demás depende de nuestra insistencia en saber lo que es “correcto” para las demás, nuestras propias expectativas y estándares impuestos a otras personas, insistiendo en mantener una posición en base a la autoestima de nuestro ego e identidad atada a nuestra posición, y muchos otros errores que empiezan a desaparecer en la medida que uno se va enfocando en su Voluntad en lugar de discutir. Quizás esta es una de las razones por las cuales se nos enseña “no discutas; no conviertas; ¡no hables demás!” (AL III:42). Una vez más, es una fantasia del Viejo Eón, el pretender que la vida de uno este libre de conflictos. Creo que la aceptación y la participación en el conflicto es una marca distintiva de alguien que posee la mentalidad del Nuevo Eón, en lugar del Viejo. Como Crowley escribió, “El combate estimula la energía viril o creativa” (deber). Incluso las más triviales y mundanas formas de conflicto, tales como entre equipos rivales en los deportes o puntos de vista opuestos en un debate, hacen posible la diversion que estos producen. En lugar de estar libre de conflictos, haríamos mejor examinando los conflictos en nuestras vidas para así determinar en que medida son el resultado de nuestra incapacidad de actualizar nuestras Voluntades para vivir de forma mas plena y alegre.

Lo que todos estos 10 mitos sugieren es una perspectiva de la Voluntad como algo siempre presente hasta cierto grado, siempre dinámica y cambiante, siempre capaz de ser trabajada y usada independientemente de las experiencias místicas que tengamos o no, que está incrustada en el contexto de nuestro entorno y otros individuos, que acepta el sufrimiento y el conflicto como cosas inherentes a la existencia, siendo estas, cosas con las cuales trabajar en lugar de evitar. Esta lista no es exhaustiva de ninguna manera y obviamente existen muchos matices sobre la idea de la Voluntad y muchas otras formas de abordarla. Sin embargo, mi esperanza es que el desafiar alguna de estas ideas como mitos o conceptos erróneos, nos ayude a liberar nuestro pensamiento con el objetivo de tomar más conciencia del gran potencial que tenemos de promulgar nuestra Voluntad y alegrarnos por ello.

El amor es la ley, el amor bajo la voluntad.

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