IAO131 - Porque Thelema es la Puta Madre

Por qué Thelema

Por qué Thelema

by IAO131, translated by Enmanuel Hidalgo Infante, edited by Pyramidos

Note: The original essay, ‘Why Thelema Kicks Ass’, can be found in the original English in Fresh Fever From the Skies and online.


Haz tu voluntad será el todo de la Ley.

Una pregunta que he oído de mis amigos y que a menudo me he hecho a mí mismo es: ¿Por qué Thelema? ¿Por qué no simplemente identificarme con cualquiera de las otras religiones o filosofías? Me gustaría explicar por qué creo en el potencial de Thelema como regla de vida, y en consecuencia por qué creo que Thelema seguirá creciendo.

1. Haz tu voluntad

El punto más importante es que tenemos una ley en virtud de la cual todo lo demás se basa: Haz tu voluntad. Esta es la sencilla excelencia de nuestra infraestructura espiritual, que separa a Thelema tanto de las distintas religiones de la Nueva Era (o “espiritualidades”), que se caracterizan por su carácter amorfo y la naturaleza arbitraria de sus creencias, como de las religiones del Antiguo Eón, caracterizadas por su rígido dogmatismo y sectarismo. La Ley de la Libertad es de tan largo alcance que tiene implicaciones en todas las facetas de la vida, incluyendo la metafísica (como filosofía), la ética (como forma de vida) y la teología (como religión), y al mismo tiempo es tan elegante que puede resumirse en una sola palabra: Thelema.

2. Tolerancia

La ley fundamental de Thelema es “Haz tu voluntad,” lo cual es una exhortación radical a que cada individuo explore y exprese su verdadera naturaleza, cualquiera que esta sea. Básicamente, como Thelemitas defendemos el derecho de toda persona a ser lo que es. Esto implica una forma revolucionaria de tolerancia o aceptación de la diversidad. Thelema en sí misma es parcialmente el resultado del sincretismo de muchas religiones y filosofías. Se dice en el Libro de la Ley: “¡Aum! Toda palabra es sagrada y todo profeta verdadero; salvo que solo entienden un poco.” En el Libro de la Ley también podemos encontrar referencias a ideas Judías, Cristianas, Musulmanas, Egipcias, Griegas, Herméticas, Budistas e Hindúes. Esto expresa la capacidad de Thelema para apreciar las verdades contenidas en las diversas ideologías de todo el mundo a lo largo de la historia.

Nuestro ecléctico sincretismo no es arbitrario en la medida en que todo gira en torno a la premisa “Haz tu voluntad:” los cabos provenientes de todos los rincones de la experiencia humana son unidos y entrelazados por medio de la armonía expresada en la palabra de la Ley, que es Thelema. La aceptación tolerante de los diferentes puntos de vista es lo que distingue a Thelema de prácticamente todas las demás religiones que han habido en la historia humana. Esto aparece muy explícitamente en la declaración de los derechos del hombre del “Liber OZ”,  donde está escrito, “El hombre tiene el derecho a vivir de acuerdo con su propia ley, a vivir de la forma que le dicte su voluntad.”

Somos radicales en nuestra aceptación de los otros tal como son, sin importar como puedan pensar, hablar o actuar, pero también combatimos toda forma de dogmatismo, prejuicio y superstición que impida la plena expresión de la libertad humana. Esto aparece recogido en una cita de Crowley, donde dice: “Toda Estrella tiene su propia Naturaleza, la cual es ‘Correcta’ para sí misma. No pretendemos ser misioneros de estándares de vestimenta y moral, ni de semejantes ideas rígidas. Estamos aquí para hacer nuestra voluntad y dejar a los demás que hagan la suya. Somos infinitamente tolerantes, salvo con la intolerancia.”

3. Religión científica

Thelema es totalmente contraria a la superstición y al dogmatismo, los cuales son obviamente parte de las diversas religiones y filosofías del pasado. No discutimos sobre cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler, qué color de ropa genera mal karma en cierto día determinado, cuantas veces debe ser repetido un mantra para complacer a un Dios, o qué tipo de acciones serán juzgadas favorablemente por el Todopoderoso Dios Gaseoso en las nubes.

Esto tiene implicaciones en términos de acción (moralmente) y pensamiento (filosóficamente). Moralmente decimos, “Haz tu voluntad será el todo de la ley;” esto sitúa la responsabilidad en el individuo para que éste encuentre lo que es correcto para sí mismo sin estar sujeto a amenazas teológicas como la vergüenza y la culpa por el pecado, el fuego eterno, la respuesta desfavorable de un dios, o incluso el tener que reencarnarse en un insecto. A nivel filosófico, no afirmamos nada que esté en contradicción con el nivel de conocimiento que posee la humanidad, especialmente en lo que concierne a la ciencia moderna. Hay abundantes casos de gente que niega deliberadamente la evidencia de cosas tan fundamentales como la evolución o la teoría de los gérmenes. De hecho, no es difícil encontrar ejemplos en Estados Unidos de una teología apenas disfrazada que en las escuelas se hace pasar pseudocientíficamente por “diseño inteligente.” Se oyen incluso historias de niños que mueren porque sus padres no creen en la atención medica. Por el contrario Thelema es una “religión científica” que expresa las vicisitudes de la experiencia humana que a menudo conocemos como “religión” o “espiritualidad,” sin dejar de ser fiel a los avances del conocimiento humano que conocemos como “ciencia”.

Además de esto, Thelema es una religión humanizada: ponemos la meta de nuestra aspiración dentro de nosotros mismos y aceptamos a los otros por lo que son. Como he escrito en otra parte: en el Eón de Isis el núcleo era la Naturaleza, en el Eón de Osiris el núcleo era Dios, y ahora en el Eón de Horus el núcleo es el Hombre, el individuo. Nuestra Meta es la plena expresión de nuestra Verdadera Voluntad, nuestro Camino se dirige hacia la totalidad más profunda de nuestro ser, y nuestra Comunidad no está enfocada en un cielo o en un “más allá” ni en dioses o semidioses de algún plano “más allá” del mundo, sino en los hombres y mujeres aquí en la Tierra. Este ideal aparece recogido en esta poderosa frase: “No hay más Dios que el hombre.”

4. Abrazando el mundo a la vez que trascendiendo el materialismo

Thelema abraza al mundo en cuanto que no consideramos los placeres sensuales como malos o negativos, ni creemos que la existencia, la encarnación o la conciencia deban ser aniquiladas, trascendidas o dejadas atrás. Esta actitud se recoge en el Libro de la Ley, donde está escrito: “¡Sé fuerte, oh hombre! desea, goza de todas las cosas de los sentidos y del arrebato; no temas que ningún Dios te niegue por esto.” Como he dicho en otra parte: la Tierra no es una prisión, sino el templo en el que el sacramento de la vida es promulgado; el cuerpo no es un amasijo de corrupción, sino el vehículo vivo y vibrante con que expresamos la Energía; el sexo no es una cosa pecaminosa, sino un conducto misterioso de placer y poder, así como una imagen de la naturaleza extática de toda Experiencia.

Al mismo tiempo que abrazamos al mundo, no caemos en la trampa del materialismo. Esto se hace evidente en la clara distinción que establecemos entre lo que queremos – los deseos y caprichos conscientes que constantemente van y vienen – y nuestra Voluntad Verdadera. No abrazamos el mundo para tener más y mayores y más relucientes cosas, sino como una expresión de nuestra naturaleza y como una celebración del gozo de la existencia.

5. Sexualidad

En línea con lo dicho antes acerca de la tolerancia y la aceptación, Thelema abraza específicamente toda forma de identidad, exploración y expresión sexual que se encuentre alineada con la Voluntad del individuo. Thelema es una forma de vida que alienta explícitamente a la gente a ser lo que son sexualmente, sin vivir sujetos a ningún estándar dictado por la religión o por la sociedad. No contemplamos ninguna identidad de género u orientación sexual como más natural o superior a las demás. La mejor identidad es aquella que exprese tu naturaleza de la forma más clara y plena. Vemos esto recogido en el libro de la Ley, donde está escrito, “¡tomad vuestro colmo y vuestra voluntad de amor como queráis, cuando, donde y con quien sea vuestra voluntad!”.

En este sentido Crowley estaba muy adelantado a su tiempo. Lo vemos escribir al comienzo del siglo XX, “la Bestia 666 ordena por Su autoridad que cada hombre, cada mujer, y cada individuo sexualmente intermedio, sea absolutamente libre de interpretar y comunicar su Ser por medio de cualquier práctica sexual, ya sea de forma directa o indirecta, racional o simbólica, o psicológica, legal, ética, o religiosamente aprobadas o no; siempre que todas las partes involucradas en cualquier tipo de actos sean totalmente conscientes de las implicaciones y responsabilidades de los mismos y lo hagan por voluntad propia”. Debemos recordar, a modo de ejemplo, que casi medio siglo después la Asociación Psicológica Americana sacó a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Nosotros como Thelemitas ondeamos la bandera de la aceptación de las personas tal como son, sin importar como hayan elegido definir y expresar su sexualidad.

6. Drogas

Los Thelemitas no evitan el uso del alcohol y las drogas por motivos filosóficos, morales o teológicos. Thelema no prohíbe el uso de drogas (o de ninguna otra cosa realmente) siempre y cuando lo que hagas vaya de acuerdo con tu Voluntad. Esto requiere que las personas asuman la completa responsabilidad de sus decisiones. Por eso pienso que está bien decir, “Haz tu voluntad… y sufre las consecuencias”, porque decir que “no hay ley más allá de Haz tu voluntad” no te absuelve de ninguna forma de las consecuencias de tus acciones; la ley de Thelema no abroga la ley de causa y efecto. Abusar de una substancia te conducirá a la adicción, el mal uso de una substancia puede producirte desequilibrios mentales, mientras que su uso correcto puede llevarte a dar grandes saltos de auto-exploración y auto-comprensión. Es responsabilidad de cada individuo informarse sobre el uso de las drogas y sobre como tomarlas de manera responsable con la intención de encontrar, explorar y expresar su verdadera naturaleza.

En un momento en que el uso de psicodélicos sólo ha sido realmente explorado por su potencial terapéutico durante los últimos 5-10 años, esta es también una aproximación radical a las drogas. Por una parte tenemos las adicciones de Crowley y la historia estereotipada de excesos y abusos que se vio a finales de los años sesenta, probablemente junto a experiencias propias o de allegados que nos advierten de su abuso. Por otro lado también tenemos la larga historia de exitosa experimentación con las drogas de Crowley, así como las experiencias propias o de conocidos que nos recuerdan el claro potencial del uso de drogas cuando ese uso se encuentra en armonía con nuestras Voluntades.

7. Aleister Crowley

Creo que Aleister Crowley es el profeta que necesitamos en este momento y en esta época por una razón fundamental: fue un ser humano. Fue un genio, pero también un ser humano (¡a pesar de querer ser recordado como un mito solar!). Crowley fue más allá de los límites en prácticamente todas las áreas de la vida, hecho por el que merece ser admirado, pero también vemos cosas en su vida que nos confrontan. Crowley rompió con todos los tabúes que pudo encontrar y de esta manera nos inspira a enfrentar nuestros propios demonios y a encontrar nuestra propia forma de vida. Nuestra reacción respecto a Crowley podría ser vista como un microcosmos de nuestras reacciones a los tabúes en general. Sería un valioso ejercicio para cada individuo preguntarse: ¿Qué hizo Crowley que hiere nuestras sensibilidades? En qué cosas fue “demasiado lejos” y aun más importante, examinar por qué creemos que fue demasiado lejos. De esta forma, estudiando nuestras reacciones ante el profeta de Thelema podremos aprender más sobre nuestros puntos ciegos, nuestros límites y nuestras fronteras.

El a menudo indignante comportamiento de Crowley también nos recuerda que no es alguien a quien debamos imitar, y que cada uno debemos encontrar nuestro propio Camino. En eso consiste Thelema. Los Thelemitas estamos unidos en mutuo respeto y reverencia a Crowley, y unidos en una búsqueda mutua para encontrar nuestro Ser. No tratamos todos de ser Crowley como los cristianos tratan de ser Cristo o los Budistas tratan de ser Buda. Tratamos de ser lo que realmente somos y eso es lo que nos distingue.

8. ¡Regocijaos!

En un documento que en mi opinión todo Thelemita debería leer debido a su claridad y agudeza, Crowley escribió que uno de nuestros deberes es “¡regocijaros!” Thelema es la religión de la alegría y la belleza. El humor es nuestra armadura y la risa nuestra arma. Ya no contemplamos la solemnidad y la modestia como sinónimos de espiritualidad. Thelema es la ley de la Libertad que tiene las claves para desatar el potencial innato de cada individuo, para liberarnos de la carga de la tristeza y del miedo; para permitirnos ser nosotros mismos y regocijarnos por ello. Como dice el Libro de la Ley, “Recordad todos que la existencia es puro gozo”. Con este conocimiento, podemos participar de forma voluntaria y consciente en ese máximo Sacramento que conocemos como la existencia. Por eso digo junto con Crowley, “Mira, hermano, ¡somos libres! ¡Alégrate conmigo, hermana, no hay ley más allá de Haz tu Voluntad!”

 El amor es la ley, el amor bajo voluntad.

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